jueves, noviembre 26, 2009
martes, noviembre 10, 2009
ME NIEGO A ENTENDER
Un encuentro para espiar la creación
Desde este miércoles y durante dos semanas, con entrada libre, el Centro Cultural Ricardo Rojas ofrecerá un abanico del proceso de gestación de nuevas piezas de directores y dramaturgos que han sabido sorprender al público en el pasado reciente.
Por Carolina Prieto
¿Qué está pasando en la cocina teatral? ¿Qué proyectos se preparan a fuego lento con miras a estrenarse en el 2010? Desde este miércoles y durante dos semanas, el Centro Cultural Ricardo Rojas ofrecerá unas cuantas pistas sobre este tema con la tercera edición del ciclo Panorama en Work in Progress, que permite al público descubrir diez espectáculos en plena etapa de elaboración, cuando ya hay mucho pergeñado pero aún faltan fijar ciertos elementos. Y así, acercar a los espectadores a una instancia del trabajo creativo que les suele estar vedada. De esta iniciativa surgieron propuestas que marcaron la escena porteña, como Los sensuales, de Alejandro Tantanian; Mujeres en el baño, de Mariela Asencio; los increíbles Solos, de Alejandro Catalán; la ingeniosa Adela está cazando patos, de Maruja Bustamante; y Rocío, la ópera prima de Lucía Panno.
“Ver un trabajo en proceso es una experiencia que no sucede en otros ámbitos y que nos interesa alentar. Queremos que el público se acerque a los estadios del proceso creativo, que conozca artistas con estéticas diversas y acceda a tener un panorama de lo que está sucediendo en Buenos Aires”, explicó Matías Umpiérrez (curador del Area Teatro) en la presentación del ciclo con entrada libre y gratuita, que se desarrollará en el edificio ubicado en Av. Corrientes 2038. La apertura es el miércoles a las 21 (las entradas se retiran siempre una hora antes) en la Sala Cancha. Allí, el autor y director Pablo Iglesias (Cascarita, no luce ni cierra, que participó del último Festival Internacional de Buenos Aires; El baile del pollito) dejará ver su nuevo proyecto, Hijo con mochila de viaje. “Me interesa el incendio como metáfora de un conflicto complejo que plantea el texto, entre una madre que vive en el sur y un hijo que llega después de mucho tiempo para verla. El fuego que se mete en la casa complejiza ese encuentro. Como en la obra anterior, La patria submarina, me pregunto por las relaciones entre lo social, lo externo, y lo individual”, señala el dramaturgo. A su vez, las codirectoras Cecilia Rainero y Bárbara Francisco subrayan la necesidad de “una puesta a prueba con público”, después de mucho trabajo a puertas cerradas. El 12 y 19 de noviembre mostrarán –también en la Cancha y en el mismo horario– las relaciones entre una mujer, su marido y un nuevo hombre, personajes centrales y “algo inasibles” de Nu de bronze, escrito por Rainero, una pieza que obtuvo una mención especial de Argentores en el Concurso Primera Obra.
“No sabemos cómo va a resultar, así que es bueno testear el material con gente”, advierte en la misma línea Gonzalo Martínez, acompañado por los actores del grupo Cine, con el que trabaja desde hace unos años. El director se refiere a Los actores son irreemplazables, como las personas, que escribió junto a la compañía y se verá el 13 y el 20 de noviembre a las 21 en la Sala Cancha. Dicen que se embarcaron en un camino riesgoso e incierto, que está decantando en una suerte de documental de lo que no puedo ser. “El intento de reemplazar a los actores que tuvieron que dejar la obra, y todo lo que sucedió a partir de ese momento: la intensidad y las formas de las relaciones entre todos”, anticipan. También el 13 y 20, pero a las 22 en la Sala Batato Barea, Gustavo Tarrío (un teatrista original, que lo demostró en montajes inusuales como 3 ex, Afuera y Salir lastimado) desplegará un nuevo invento ideado junto a Valeria Junquera, Florencia Frutera. El experimento lleva el nombre de la protagonista, una chica que no soporta la soledad y se pone a bailar en la ventana de su casa intentando cazar alguno de los chicos del delivery que pasan por fuera. Casi todo el material fue filmado en la calle y será proyectado con actuación en vivo, y un elenco ecléctico de actores, bailarines y repartidores reales, que prometen un buen momento y calidad técnica con el sello de Tarrío.
Periodista y dramaturgo (Prometeo. Hasta el cuello), Juanjo Santillán debuta como director –el 14 y el 21 a las 20 en la Sala Biblioteca– con Atlántica Sara, un montaje a cargo de dos jóvenes actrices extranjeras sobre las distancias emocionales, lejanías y malentendidos que pueden poblar un espectáculo teatral, musicalizado por Fernando Samalea. Una hora después y en la Sala Cancha, se podrá husmear lo nuevo de Fabián Bril: Amén, una ficción ambientada en el 2046 a partir de los sonetos de Shakespeare, que incluye estrategias insólitas para mantener el amor y una apuesta por lo sensorial. También a las 22, pero en la Sala Batato Barea, Miguel Israilevich (director de la exitosa Body Art) y sus actores estarán inmersos en Caras, texto del francés Huber Colas sobre la adolescencia. “Abordamos el material sin ideas previas ni con la intención de cerrar el sentido, dejándonos impactar en un nivel perceptivo más sutil”, comenta el joven director. El ciclo también incluye a los ascendentes Francisco Lumerman y Natalia Casielles (ambos premiados en el Concurso Germán Rozenmacher de Nueva Dramaturgia) con En tus últimas noches, una mirada sobre la violencia (el 15 y el 22 a las 20 en la sala Biblioteca) y Sueño con cebollas (mismos días a las 21 en la Cancha), protagonizada por un chico empeñado en aprender telepatía para comunicarse con su padre. Para el cierre (el 15 y el 22 a las 21 en la Batato Barea), llega lo último de Cristian Drut (Crave, Apenas el fin del mundo), un director que no deja de sorprender. Esta vez, con un numeroso elenco del IUNA, mostrarán el proceso de “reestructuración dramática, menos argumental que rítmica”, que atraviesan con Me niego a entender, espectáculo sobre la obra del controvertido artista belga Jan Fabre.
miércoles, septiembre 02, 2009
MAS ENSAYOS
ENSAYOS DE CORSARIOS
lunes, julio 13, 2009
miércoles, junio 03, 2009
CUARTETO DE SOMBRAS




SUPLEMENTO RADAR
Domingo, 31 de Mayo de 2009
TEATRO > LAS 100 FUNCIONES DE CRAVE DE SARAH KANE Y CRISTIAN DRUT
por Mercedes Halfon.
Fotografías: Nora Lezano.
domingo, mayo 24, 2009
ANIVERSARIO
Hace unos días se cumplieron tres años del estreno de Crave. Probablemente ninguno de nosotros imaginaba en ese momento mientras hacíamos las primeras pruebas visuales de la obra, que estaríamos aún haciendo funciones.
Seguimos los sábados 23hs en No avestruz.
martes, abril 28, 2009
PREMIOS TRINIDAD GUEVARA 2008
Las siguientes son las ternas correspondientes a cada rubro.
Diseño de iluminación
David Seldes (Stéfano)
Alejandro Le Roux (Dolor exquisito)
Ricardo Sica (Cariño yacaré)
Coreografía
Alejandro Cervera (Pepino el 88)
Elizabeth De Chapeaurouge (Hairspray)
Carlos Trunsky (Saña)
Partitura o banda de sonido
Federico Mizraji (Pepino el 88)
Patricia Casares (Stéfano)
Cecilia Candia (Las mujeres de los nazis)
Creatividad en diseño de vestuario
Gabriela Fernández (Cariño yacaré)
Fabián Luca (Hairspray)
Mariana Ron (Adela está cazando patos)
Creatividad escenográfica
Diego Sigliano (En la cama)
Juan Lázzaro (Dolor exquisito)
Gabriela Fernández (Cariño yacaré)
Autor
Enrique Papatino (En París con aguacero)
Maruja Bustamante (Adela está cazando patos)
Marcelo Mininno (Lote 77)
Revelación femenina
Rocío Domínguez (Las mujeres de los nazis)
Vanesa González (El diario de Anna Frank)
Vanesa Butera (Hairspray)
Revelación masculina
Christian Lange (Kiev)
Martín Urbaneja (Chiquito)
Marcelo Mininno (Lote 77)
Actuación femenina de reparto
Lidia Catalano (Otros tiempos de vivir)
Ana Garibaldi (Tercer cuerpo)
Irene Almus (Hoy estás)
Actuación masculina de reparto
Juan Manuel Tenuta (Solas)
Ignacio Rodríguez de Anca (Apenas el fin del mundo)
José María Marcos (Tercer cuerpo)
Producción teatral privada
Grupo Colectivo Teatral Puerta Roja
Centro Cultural de la Cooperación
Teatro Anfitrión
Dirección
Mariela Asensio (Mujeres en el baño)
Guillermo Cacace (Stéfano)
Cristian Drut (Apenas el fin del mundo)
Actuación protagónica fememina
Eugenia Guerty (La noche canta sus canciones)
Beatriz Spelzini (Rose)
Noralih Gago (Cariño yacaré)
Actuación protagónica masculina
Alejo García Pintos (Chúmbale)
Rafael Bruza (El clásico binomio)
Rául Ramos (Stéfano)
El jurado estuvo formado por Tina Helba (en representación de la Comisión de Cultura de la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires), Duilio Marzio (en representación del Ministerio de Cultura del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires), Alejandra Aristegui, Omar Aíta y Carlos Di Pasquo (estos tres por la Asociacion Argentina de Actores), Teresa Duggan y Luis Cano (ambos por Argentores), Martín Bianchedi (por Sadaic), Alberto Catena (por el Círculo de Críticos de las Artes Escénicas de la Argentina) y Roberto Perinelli (en calidad de Director de Teatro Municipal, representando a la Escuela Metropolitana de Arte Dramático), con la coordinación de Daniel Couto (de la Dirección General de Promoción Cultural del Ministerio de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires).
lunes, abril 20, 2009
EL URBANAUTA
La potencia de la palabra.
por Verónica Bergner
Por cuarto año consecutivo, la obra de la dramaturga inglesa Sarah Kane se presenta en el circuito teatral porteño; y nuevamente la palabra invade el escenario. Cuatro voces hablan, se hablan, nos hablan, se contestan, se contradicen, se ignoran, se cruzan y nos cruzan. No hay un argumento lineal, no hay una locación espacial ni temporal; tan sólo cuatro cuerpos inmóviles: dos hombres y dos mujeres, sentados, mirando al frente, cada uno en una silla.
A diez años de su muerte, el director Cristian Drut hace que sus palabras se sigan escuchando, privilegiando su contundencia, a través de un coro de voces que discurre sin detenerse hasta el final, mientras que los cuatro cuerpos permanecen estáticos.
A través de la palabra se sueña, se anhela, se sufre, se intenta pero el cuerpo no acompaña. Sólo permanece, disociado, impotente frente a todo aquello. Al mismo tiempo, este contraste es acompañado por proyecciones que atraviesan a los actores y tiñen la pared a sus espaldas y a sus costados, mutando continuamente, sin imágenes figurativas, tan sólo formas que acompañan a las voces sin definir o especificar tampoco demasiado.
La puesta pone en un primer plano al texto, desafiando a los actores que con poco margen para el movimiento, acudiendo a gestos precisos, casi imperceptibles, tendrán que transmitir la fuerza de sus líneas. La tarea no es fácil pero los cuatro actores logran generar muchos momentos interesantes.
sábado, marzo 21, 2009
miércoles, marzo 11, 2009
miércoles, diciembre 31, 2008
viernes, diciembre 26, 2008
MURIÓ HAROLD PINTER
“Mi principal preocupación ha sido sobrevivir”
Renovador del teatro contemporáneo, la importancia de este inglés inconformista fue reconocida con el Premio Nobel de Literatura en 2005. En esta entrevista, repasa su pelea contra el cáncer y contra la política externa de Estados Unidos.
–Sí, lo escribí cuando me estaba sometiendo a la quimioterapia, y en quimioterapia vos te sentás y una enfermera te pone una cosa en el brazo –la quimio. Una enfermera en particular me dijo: “Las células cancerígenas son las que han olvidado cómo morir”. Me impresionó tanto lo que dijo que cuando salí escribí el poema. No sabía si iba a morir o no, y ese poema, pienso, representa precisamente lo que sentía en ese momento. No tenía idea de lo que iba a suceder y, de hecho, ha pasado todo un año desde entonces, pero tengo que decir que, como dice uno de los versos, “tengo que ver muerto mi tumor, un tumor que olvida morir pero tiene intención de matarme a cambio”. De hecho, me alegra decir que he visto morir a mi tumor. Así que, en referencia a esa experiencia, quiero quitarme el sombrero ante el cirujano que lo hizo, un hombre extraordinario como son, por supuesto, estos cirujanos. Uno necesita dos cosas para sobrevivir cuando tiene una enfermedad como ésta. La primera es un cirujano brillante, y la otra es una mujer brillante, y yo tuve la suerte de tener los dos. Así que para mí todo se ha convertido en una especie de mal sueño. Ha sido como estar en un bosque bastante impenetrable, en el que literalmente los árboles impiden ver el bosque. En otras palabras, la mitad del tiempo no tenía ni idea de lo que pasaba, durante la operación y al salir de ella. Antes nunca había estado enfermo así que fue bastante extraordinario encontrarme de repente en el hospital enfrentado a un cáncer muy grave y a una operación importante. Fue algo que ni me había planteado.
–Usted ha sido un luchador toda su vida, pero esta amenaza era interna en lugar de externa.
–Era ambas cosas. Externa en el sentido de que el cirujano tuvo que abrirme el cuerpo. No me di cuenta de lo que iba a hacer hasta después, cuando vi las cicatrices. No sabía su extensión. Y creo que mi estómago está en otro lugar en este momento. Pero era también interna, tiene usted razón, en el sentido de que me encontraba en un mundo muy oscuro que era imposible de interpretar. No conseguía entenderlo. Así que durante dos o tres semanas estuve en otro lugar, estuve completamente en otro sitio, no muy agradable, debo decir. Es como si te lanzaran a un océano en el que no puedes nadar. No tienes ni idea de cómo salir y simplemente flotas de un lado a otro, te inclinas de un lado a otro mientras unas olas tremendas te golpean. Es todo muy oscuro. El caso es que aquí estoy.
–Cuando uno pasa por la experiencia que usted ha vivido piensa a menudo en el tiempo, en la urgencia y en las prioridades. Incluso con su afamada energía, ¿existe algún trabajo que prefiera hacer más que otro, la política o escribir, o…?
–Ahora mismo, el principal objetivo de mi vida es simplemente sobrevivir, seguir aquí. Ésa ha sido mi principal preocupación. Y eso se reduce a hechos sencillos, me refiero a cómo usas tu energía, conforme va aumentando la energía, cómo dispones de ella, y también la dieta y esas cosas. Mi mujer presta mucha atención a eso. Así que ésa es, en realidad, mi principal preocupación. He escrito un poema, por cierto. Las palabras en la página... todavía me encanta hacer eso como lo he hecho durante más de 60 años. Esa excitación se mantuvo cuando miré la página. De repente, empecé a escribir una obra muy corta, pero una obra corta significa tanto para mí como una larga. Así que no sé. Espero que el próximo año sea más pleno y mejor porque me sienta más fuerte.
–¿Cree que está usted cambiando debido a esta experiencia?
¿El Pinter esencial ha cambiado?
–Soy más consciente de la muerte. También, durante muchos, muchos años he estado muy metido en política, y con bastante pasión. Ahora me dedico a ella con la misma pasión, pero he salido de esta experiencia con una actitud más imparcial. Veo el mundo de manera más objetiva, en lugar de… bueno, formo parte de él, pero también estoy fuera y puedo ser testigo de varias cosas que siguen siendo tan importantes como siempre, pero soy un testigo en lugar de estar directamente en la vorágine.
–Ha hablado antes del placer que le produjo escribir ese último poema. El lenguaje ha sido una pasión suya de toda la vida, y sé que el abuso del lenguaje y su significado es algo que le ha indignado a lo largo de los años; expresiones como “intervención humanitaria” y “mundo civilizado” y “eje del mal”.
–Mi favorita es la de “pueblos amantes de la libertad”. Cuando oigo a Bush decir que “en nombre de todos los pueblos amantes de la libertad vamos a seguir la lucha contra el terrorismo” y demás, me pregunto cómo son “los pueblos que odian la libertad”. Nunca he conocido a nadie así, y ni siquiera me lo puedo imaginar. En otras palabras, está diciendo estupideces. Ése es el tipo de retórica al que usted se refiere, que es realmente un lugar común en lo que llamamos el mundo occidental. (...) En realidad es justificar un acto simplemente autoritario para controlar y mantener el poder. Y la cuestión de destruir seres humanos mientras eso sucede parece ser irrelevante. Hay una pequeña anécdota que tengo que contarle. Durante el bombardeo de Serbia, hace unos años, había un mercado en una aldea llamada Nis. Yo he sido testigo presencial de este hecho. Una mujer estaba sentada con su hijo de cinco años en un banco del mercado, comiéndose un bocadillo. Y, de la nada, empezaron a caer bombas, bombas estadounidenses. El mercado se convirtió en un caos. Unas 40 o 50 personas murieron. Esta mujer buscó a su hija, que había salido disparada de sus brazos. Encontró la cabeza de la niña en la alcantarilla.
–He leído que una vez que fue evacuado de niño…, hablaba usted de las bombas y de que se había llevado su palo de críquet. Y esto me lleva a su amor por el críquet y su devoción por el juego. ¿Cómo encajan el críquet, el teatro y la política?
–Mire, la vida de uno tiene muchos compartimentos y me parece que el críquet es un acto de guerra maravillosamente civilizado. También lo encuentro estéticamente muy agradable. Me encanta el campo inglés, y el críquet se juega normalmente en un campo de hierba, con una especie de cielo azul y árboles. Lo encuentro extremadamente satisfactorio. Me fascinan los detalles del juego. Antes jugaba mucho. De hecho, fui capitán de mi club unos cinco años. Casi me mata.
–¿No es el críquet un juego con muchísimas reglas?
–Sí, definitivamente sí.
–Me confunde que una especie de quebrantador de normas o alguien que toda su vida ha luchado contra el sistema juegue al críquet.
–Nunca me habían preguntado eso antes. Me gustan las reglas que redundan en beneficio de la humanidad. Pienso que hay normas buenas y otras que son fatales, y pienso que las reglas del críquet son totalmente respetables.
–Ha aceptado recientemente el título de Companion of Honour (Compañero de Honor) , pero rechazó la oferta de Major de convertirlo en sir. ¿Por qué ha aceptado lo uno y no lo otro?
–Me parecieron dos cosas completamente distintas. La oferta del título de sir me pareció algo imposible de aceptar. No porque viniese de un gobierno conservador, como fue en su momento, sino de cualquier gobierno, el título de sir me parece sórdido. Me habría parecido bastante ridículo que me llamasen “sir”, pero lo principal era que me parecía que un galardón así era un galardón del gobierno. Mientras que el título de Compañero de Honor me parece fuera de tales consideraciones. Lo interpreté como un premio del país, por así decirlo. Al fin y al cabo, por muy crítico que haya podido ser respecto de este país y de lo que pasa aquí, y de nuestra relación con Estados Unidos, etc., sin embargo: a) me gusta el críquet; b) vivo en este país. Llevo viviendo y trabajando aquí casi sesenta años, así que tengo una relación muy estrecha. Debo decir también que recibí la carta del nombramiento dos días después de salir del hospital, y me sentía bastante mal, así que me animó.
(Publicado y traducido en la revista venezolana Dramateatro.)
Como Beckett, un autor influyente
Mi admiración por la escritura dramática de Pinter data de mi época de estudiante. Tuve la suerte de llevar a escena una versión de El montaplatos hace dos años en Buenos Aires y fui asistente de dirección del estreno argentino de Polvo eres dirigida por Rubén Szuchmacher en 1996. Cuando pienso en Pinter pienso en esos autores que como Beckett han sido fundacionales en su escritura. Una escritura que ha influenciado más de lo que imaginaban. Sin Pinter no tendríamos ni a Sarah Kane ni a Martin Crimp ni a un puñado de nuestros autores. No estoy diciendo nada novedoso, pero quizá la intención es decir algo que a veces mi generación olvida y que tiene que ver con el reconocimiento hacia aquellos que nos precedieron. Pienso en Pinter y pienso en una ética y en una mirada politica sobre el mundo. Pienso en Jorge Petraglia y en cómo habrá sido el desembarco de esa literatura en Buenos Aires en los años sesenta. Pienso en Pinter y recuerdo una descripción de Deidre Bair: Beckett y él en los años sesenta, tomando juntos una sopa de cebollas en París.
Cristian Drut, director teatral
Un hombre comprometido, un artista de vanguardia
El premio Nobel de Literatura Harold Pinter (78 años), uno de los dramaturgos británicos más importantes, murió en Nochebuena a causa del cáncer de laringe que padecía desde 2002. “Fue un grande y fue un privilegio vivir con él durante 33 años. Nunca será olvidado”, aseguró Antonia Fraser, la segunda esposa del actor, director y dramaturgo.
Pinter nació en una familia judía de sastres el 10 de octubre de 1930 en Londres, y debutó como dramaturgo con La habitación en 1957. Entre sus obras más representativas, muchas de las cuales fueron montadas en Argentina, se encuentran La fiesta de cumpleaños, El montaplatos y La vuelta al hogar. Sus trabajos se caracterizaban por diálogos minimalistas que buscaban la incomodidad y la angustia. “En los dramas –dijo alguna vez Pinter–, se trata de conflictos, desconciertos y confusiones. Nunca fui capaz de escribir una pieza alegre, pero soy capaz de disfrutar de una vida alegre.”
El inglés también era conocido por su compromiso político con la izquierda liberal y por su firme oposición a la invasión a Irak y a la Guerra de Kosovo.
En 2005 obtuvo el Nobel de Literatura. La academia sueca dijo en su momento que el autor “descubre el precipicio que hay detrás de los balbuceos cotidianos y que irrumpe en los espacios cerrados de la opresión”. Por el cáncer que le costó la vida no pudo viajar a Estocolmo a recibir el galardón, aunque sí pudo grabar el discurso en el que afirmaba: “A Estados Unidos le importan un bledo las Naciones Unidas, el derecho internacional o el disenso crítico. Tiene a su corderito detrás, Gran Bretaña, nación de un patetismo supino”.
“He escrito 29 obras de teatro. Creo que es suficiente”, dijo ese mismo año. En 2007 eligió el lugar donde dejaría su obra y vendió su archivo personal a la Biblioteca Británica en más de dos millones de dólares: allí hay 150 cajas con manuscritos, cartas personales, programas y fotos.
sábado, diciembre 20, 2008
HOY EN EL MERCURIO DE CHILE

Ideal para jóvenes
PEDRO LABRA HERRERA
No sería más que otro examen de egreso de una de las muchas escuelas teatrales universitarias, si no fuera porque "Cuando hicimos Strindberg" tuvo de profesor invitado a un director de importante trayectoria en Buenos Aires, Cristián Drut. Eso marca una gran diferencia, y no sólo en términos académicos: el resultado tiene méritos de sobra como montaje.
Con dramaturgia supervisada por otro joven talento porteño, Jaime Arrambide, el texto armó un collage con escenas de distintas obras de August Strindberg (1849-1912), a partir de la situación básica de "Casa incendiada". Lo que permite repasar algunos de los motivos y temas de ese autor clave para constatar su vigencia, en tanto cada uno de los 21 educandos tiene su momento para mostrar sus dotes.
Más notable aún es que apropiándose de su material, el espectáculo se articula como un fragmentado sueño que hace un zapping sobre los temores, inseguridades y anhelos de los jóvenes de hoy en diversas circunstancias. Sin una historia, el eje está en la atmósfera de urgencia e inquietud que sugiere el incendio, y la atrapante expresión de un estado de ánimo vital y exaltado, a la vez que lleno de dudas y confusión. Con todos casi siempre a la vista, los noveles actores efectúan un loable trabajo de equipo.
La mano foránea de Drut se manifiesta en logros que ya se quisieran muchos otros montajes de nuestra cartelera. Desde luego, en la voluntad de estilo que conlleva el creativo uso del espacio; la composición plástica dentro del mismo con un elenco tan numeroso, y la fuerza sugestiva de las luces y música ejecutada en vivo.
Sala Finis Terrae. Últimas funciones hoy a las 21:00 horas y mañana a las 20:00 horas. Entrada general $ 2.000.
domingo, diciembre 14, 2008
miércoles, diciembre 10, 2008
INROCKUPTIBLES
(Con Valentina Bassi y Daniel Hendler, Ana Garibaldi, Ignacio Rodriguez de Anca y Susana Lanteri. Dirección: Cristian Drut. En el Espacio Callejón, Humahuaca 3759. Sábados a las 18.)
ESCENAS Recién a partir del festival que se realizó en su honor el año pasado, la dramaturgia de Jean-Luc Lagarce comenzó a llegar a los escenarios porteños. Entre las lecturas y los semimontajes del aquel evento se encontraba esta aproximación de Cristian Drut, quien acaba de estrenar la versión definitiva de una de las obras más singulares del francés. Luis regresa a su casa padeciendo una enfermedad terminal. Vuelve para anunciarlo y despedirse. Pero no es la muerte el elemento protagónico. Por el contrario, la obra exhibe un juego lingüístico en el que cada personaje tendrá su momento para exponer su propio padecer ante lo que originalmente fue el abandono y la ausencia de Luis. La madre, sus dos hermanos y una cuñada lo acompañan en sus últimos días de vida. Lagarce reflexiona sobre los afectos y sobre la presencia, y muestra cómo la ausencia tiene el poder de forjar odios y rencores. Este personaje que pudo salir de la casa paterna y hacer su propio recorrido deberá hacerse cargo de aquello a lo que renunció cuando se alejó de la vida familiar. Drut sabe cómo poner en escena este tipo de textos, y fundamentalmente cómo dirigir a los actores para hacer que ellos, sin perder la posibilidad de transmitir emoción, jueguen con la materialidad de las palabras, que fueron usadas con maestría poética por su autor y por una notable traducción de Jaime Arrambide.
F. I.









